Los gemelos del Titanic


Olympic

El Olympic

Todo el mundo conoce, en mayor o menor medida, la historia del Titanic, barco que fuera considerado como el más grande jamás creado hasta aquellos años, algo que en parte es cierto, pero que este tamaño colosal era compartido con sus hermanos gemelos, los grandes transatlánticos Olympic y Britannic.

Su construcción comenzó entre 1908 y 1909 en los famosos astilleros Harland & World por encargo de la naviera White Line Star, siendo la primera vez en la historia que se construían dos infraestructuras gemelas al mismo tiempo aunque el Olympic fue el primero en finalizarse, siendo botado el 20 de octubre de 1910 y era más grande que cualquiera de los barcos más grandes del mundo. En aquellos momentos, los más grandes y lujosos eran el Lusitania y el Mauretania, de la compañía Cunard, que en comparación con el Olympic eran buques muy pequeños.

A este impresionante barco todo le fue bien hasta el quinto viaje, momento en el que no muy lejos de las costas de Southampton colisionó con el HMS Hawke, buque de guerra de la Armada Británica, que provocó un gran agujero en la zona de camarotes de tercera clase, teniendo que volver a puerto para que fuese reparado. En el año 1912 se le rompió una de las palas de la hélice de estribor y regresó una vez más a puerto para su reparación.

Por otra parte, la botadura del Britannic se llevó a cabo en 1914 y la compañía White Star deseaba que este transatlántico retomara el servicio entre las ciudades de Nueva York y Southampton tras la desgracia del Titanic, pero hay que decir que nunca llegó a transportar a pasajeros sino que navegó transportando tropas y heridos. En 1915 la naviera tuvo que entregar el barco a la Royal Navy, el cual fue rebautizado como el HMHS Britannic y su mando fue cedido al capitán Charles Barlett.

Olympic y Britannic

Los grandes transatlánticos Olympic y Britannic

En 1916, cuando navegaba frente a las costas de la isla griega de Kea, chocó contra una mina alemana originando una gran explosión y afectando a las bodegas 2 y 3 del barco, y aunque el Britannic podía navegar tranquilamente con varios compartimentos inundados, el agua no pudo ser contenida dado que la explosión afectó a muchas de las puertas herméticas que no pudieron ser cerradas, lo que ocasionó varias e importantes vías de agua, haciendo que se hundiese en apenas cinco minutos falleciendo 30 personas y sobreviviendo 1.036. Como nota hay que destacar que no se encontró ningún resto o prueba de la colisión con la mina (según la explicación oficial) y muchos rumores apuntan a que pudo ser atacado por un U-Boat alemán.

El Britannic, al igual que el Titanic yacía en el fondo del mar mientras que el Olympic era el único que quedaba a flote, pero la maldición de los tres hermanos no se cumpliría sin que éste también sufriese algún accidente. El 15 de mayo de 1934, cuando llegaba al puerto de Nueva York, la niebla era muy densa y colisionó contra el barco faro Nantucket.

Este accidente fue el detonante para el transatlántico y las compañías White Star y Cunard, ya fusionadas, tomaron la decisión de que el barco no era rentable y después de 257 viajes repartidos en 24 años de servicio, pusieron punto y final a su historia en 1935, vendiéndolo por 500.000 dólares a Sir John Jervis, famoso miembro del parlamento británico, quien lo revendió como chatarra a Thomas Ward & Sons Ship Breakers, en la localidad escocesa de Jarrow, poniendo fin a la vida de los tres hermanos que surcaron los mares y que ya forman parte de la historia.


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